lunes, 3 de noviembre de 2014

LA SORPRESA DE ANDRÉS

¡Por fin hemos comenzado!
Días atrás comentamos que si intentamos hacer las cosas al final vemos que sí se puede. Todos podemos conseguir lo que nos propongamos, es hora de dejar atrás al elefante encadenado que todos alguna vez hemos sido. 
Teniendo claro que todos queremos superar este año, vamos a comenzar a conocer a Andrés y reflexionaremos sobre sus hábitos de trabajo y estudio.


Nos situamos...

Andrés es un alumno de 2º de Secundaria. Hasta ahora su rendimiento ha sido normal, sin sobresaliente aunque sin suspensos. Sin embargo, en la primera evaluación de este curso ha sacado cinco insuficientes y la verdad es que no se lo esperaba.

En casa estudia cuando le apetece o cuando se lo manda el profesor, no tiene horario fijo, unos días se engancha a la T.V. y otras se queda estudiando hasta las tantas de la noche, sobre todo cuando tiene un examen o cuando hay que entregar un trabajo al día siguiente.

No tiene un lugar concreto para estudiar. Unas veces estudia en el saón con la TV. encendida, otras veces tumbado en la cama y hay días que estudia en su habitación, la cual parece un bazar, hay de todo: desde el monopatín hasta las raquetas y el ordenador para jugar a los marcianitos.

En clase ha elegido la última fila para poder hacer lo que quiera sin que se enteren los profesores o las profesoras. cuando le anuncian un control, fotocopia los apuntes de los compañeros y así va"tirando".

Se queja de que el estudio no le cunde: dedica mucho tiempo a los temas y no acaba de aprenderlos bien. Piensa que subrayar, hacer esquemas o resúmenes es más trabajoso y prefiere estudiar simplemente leyendo varias veces el tema de corrido para aprenderlo todo de memoria.

Andrés no quiere que en la segunda evaluación se repitan los cincos suspensos.

¿Qué debería cambiar Andrés?, ¿Os sentís identificados con su forma de estudiar?, ¿Consideráis que su actitud es la más idónea?...